miércoles, 28 de noviembre de 2018

Publicidad y sexo

En ocasiones en publicidad se usan de forma explícita imágenes con contenido sexual. En muchos de estos casos no se busca el condicionamiento clásico y la asociación del producto a unos valores vinculados a esas imágenes, sino simplemente llamar la atención del espectador para que se fije en el producto.


En el caso de Ron Barceló parece que lo que se busca es que nos fijemos en el producto. No parece fácil ver qué valores vamos a asociar a la bebida alcóholica. Quizás se podría argumentar que asociaremos dicha bebida con el éxito con la mujeres, aunque no parece demasiado sólida dicha hipótesis.
Por cierto que FACUA denunció la campaña en 2003 por atentar contra la dignidad de la mujer.


En este caso se ve más claramente lo expuesto más arriba. Se trata de una campaña de una marca de fruta y juega con la sugerencia de unos pechos femeninos para atraer la atención del espectador. En este caso no se busca asociar al producto ningún valor sexual para que cuando veamos dicho producto nos sintamos atraídos a comprarlo. Tan solo quieren llamar nuestra atención.
También podría pensarse que se trata de un ejemplo de publicidad subliminal, pero no entraría dentro de esa categoría puesto que no está por debajo del umbral de la conciencia, es decir, nos damos perfectamente cuenta de qué se quiere sugerir.



Otro ejemplo más de simple llamada de atención para el espectador.


Este anuncio de Puma es otro ejemplo más de sobresalir en la jungla de la información a base de sexo explícito. La idea de asociar el producto a algún valor no es muy clara. Creo que sería rebuscado pensar que quieren asociar sus zapatillas a la idea de ser un triunfador sexual.



El caso de Calvin Klein está también en la misma línea.


Igual ocurre con la polémica campaña de Dolce Gabbana que juega y banaliza la idea de dominación y violencia en las relaciones entre hombre y mujer de un modo muy peligroso e irresponsable.

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