La famosa escena de la pecera de los Monty Python, que corresponde a la película El sentido de la vida (1983), representa una situación absurda pero sugerente a la vez. Unos peces con rostro humano que se cruzan desinteresados, se saludan, hasta que uno de ellos repara en que se van a comer a uno de ellos. Entonces advertimos que están en un restaurante y que seguramente ellos sean el futuro menú, a pesar de su indolencia e indiferencia. Absurdo destino, ser alimento de otros y encima no darte cuenta de ello o quizás que no te importe demasiado.
¿Qué nos quieren decir los Python? ¿Acaso somos nosotros como esos peces, afanados en nadar en cosas insignificantes mientras nos espera un futuro oscuro? ¿Quién nos va a devorar?
A pesar de los años las escenas de la película siguen resultando chocantes y sugerentes en muchas ocasiones.
Ficha de la película en filmaffinity.