El refugio
Estamos en febrero del año 2020, y el mundo está haciendo inventario del daño causado por una guerra nuclear en Oriente Próximo hacia finales del pasado año. El nivel global de radioactividad en la actualidad y durante los próximos ocho años es tan alto que solo las personas que viven en refugios atómicos pueden confiar en sobrevivir con un estado de salud aceptable. Para el resto, que se ven obligados a respirar aire sin filtrar y consumir agua y alimento con altos niveles de radiación, las perspectivas son sombrías. Hay probabilidades de que un 10% muera a causa del síndrome por radiación aguda en el plazo de dos meses; se espera que otro 30% desarrolle algún tipo de cáncer mortal en los próximos cinco años; incluso el resto sufrirá la aparición de cáncer en una proporción diez veces superior a la normal, mientras que el riesgo de tener hijos con malformaciones es cincuenta veces mayor que antes de la guerra.
Los afortunados, por supuesto, son los que fueron lo suficientemente precavidos como para comprar una participación en los refugios nucleares construidos por los especuladores inmobiliarios cuando la tensión internacional comenzó a subir a finales de la década anterior. La mayoría de estos refugios fueron diseñados como pueblos subterráneos, cada uno de los cuales podía alojar a 10.000 personas y satisfacer sus necesidades durante 20 años. Los pueblos tienen autogobierno y cuentan con constituciones democráticas que fueron aprobadas con antelación. También cuentan con sofisticados sistemas de seguridad que les permitan dejar entrar en el refugio a cualquier persona que elijan, dejando fuera al resto.
Naturalmente, los miembros de una comunidad llamada Puerto Seguro han recibido con gran alegría la noticia de que no será necesario que permanezcan en los refugios mucho más de 8 años. Sin embargo la noticia también ha provocado las primeras fricciones serias entre ellos: ya que en la entrada que conduce hasta el pueblo, hay miles de personas que no invirtieron en un refugio. Se puede ver y oír a estas personas, a través de cámaras de televisión instaladas en la entrada. Suplican que les dejen entrar ya que saben que si pueden entrar en un refugio con rapidez, conseguirán escapar a la mayoría de las consecuencias causadas a la exposición a la radiación. Al principio, antes de que se supiera cuánto tiempo hacía falta permanecer en el refugio, estos ruegos contaban con muy escaso apoyo dentro del refugio. Sin embargo, ahora, las razones para admitir al menos a algunos tienen mucho más peso. Al tener que durar solo ocho años, las provisiones podrán mantener a más del doble de la población actual del refugio. El alojamiento presenta problemas solo ligeramente mayores: Puerto Seguro fue diseñado para funcionar como un retiro de lujo en caso de no tener que ser usado en una emergencia real, y estaba equipado con pistas de tenis, piscinas y un gran gimnasio. Si todos estuviesen de acuerdo en mantenerse en forma haciendo aerobic en el salón de su casa, sería posible proporcionar un espacio adecuado para dormir, aunque algo primitivo, para todos a los que se pudiera alimentar repartiendo las provisiones.
Por lo tanto, los que se encuentran en el exterior ahora sí cuentan con partidarios en el interior. Los más extremistas, a los que sus opositores denominan "corazones sensibles", proponen que el refugio admita a otras 10.000 personas, tantas como sea razonablemente posible alimentar y alojar hasta que sea seguro salir, lo cual significaría abandonar todo lujo en cuanto a la comida y las instalaciones; sin embargo, los Corazones Sensibles indican que el destino de los que se queden fuera será mucho peor.
A los Corazones Sensibles, se oponen algunos que preconizan que los de fuera son normalmente personas de una clase inferior, ya que, o no fueron lo suficientemente previsores, o no eran lo suficientemente ricos, para invertir en un refugio; por esta razón añaden que provocarán problemas sociales en el refugio, suponiendo una carga adicional para los servicios educativos, sociales y sanitarios y contribuyendo a un aumento del número de delitos y de la delincuencia juvenil. Hay otro pequeño grupo que apoya a los que se oponen a la entrada de los de fuera para quienes sería una injusticia para los que han pagado su participación en el refugio que otros que no han pagado se beneficien de su uso. Los opositores a la entrada son pocos pero bien articulados; sin embargo, cuentan con mucho apoyo por parte de numerosas personas que solo señalan que les gusta mucho jugar al tenis y nadar y no quieren dejar de hacerlo.
Entre los Corazones Sensibles y los que se oponen a dejar entrar a nadie de fuera, se encuentra un grupo moderado: los que piensan que, como acto excepcional de caridad y benevolencia, podría dejarse entrar a algunos, pero no a tantos como para que la calidad de vida del refugio cambie de forma significativa. Proponen convertir una cuarta parte de las pistas de tenis en dormitorios, y ceder un pequeño espacio público abierto que de todas formas no ha tenido mucho uso. Con estas medidas se podría alojar a otras 500 personas, lo que para estos autodenominados "moderados" sería una cifra sensata, suficiente para demostrar que Puerto Seguro no es insensible a las desgracias de los que son menos afortunados que sus propios habitantes.
Se celebra un referéndum y hay tres propuestas: dejar entrar a 10.000; dejar entrar a 500 y no dejar entrar a nadie. ¿Por cual de ellas votarías?
Ética práctica. Singer, Peter; (pp. 308-311) Cambridge University Press, 1993, Cambridge.
1. Resume cada uno de los párrafos en un par de renglones aproximadamente.
2. Define y explica claramente qué es una constitución, un referéndum y un refugiado.
3. Por cuál de las tres propuestas votarías y por qué. Piensa en dos o tres argumentos para defender cualquiera de las tres posiciones. Intenta compararlos y valorar cuál de ellos tiene más importancia.
4. ¿Crees que pensarías de modo diferente según estuvieras fuera o dentro del refugio? ¿Crees que hay una posición objetiva respecto a estos conflictos que no dependa del punto de vista del implicado?
5. Explica qué es
ACNUR, qué hace y a quién ayuda.