
Cuando se habla de psicología, no sé muy bien por qué, pero mucha gente piensa en los típicos test de marcar con cruces para medir factores de la personalidad. La inteligencia, la extraversión, la timidez, etc. En realidad dentro de la psicología hay mucho más que test y cuestionarios pero sí que es verdad que éstos juegan un papel relativamente importante a la hora de 'conocer' a las personas, su forma de ser, sus problemas, etc.
Hay que distinguir entre dos tipos de pruebas:
- Pruebas objetivas: Son aquellas en las que el sujeto tiene que contestar a una batería de preguntas con respuestas marcadas (Sí, No, No sé, a veces, etc.). Las cuestiones son cerradas, el sujeto solo tiene que escoger una contestación. Son las pruebas más utilizadas para evaluar la personalidad.
- Pruebas proyectivas: Se trata de pruebas en donde el sujeto tiene que completar de forma personal estímulos que le son presentados y que son ambiguos, por lo tanto la cantidad de respuestas posibles a los mismos es muy elevada.
El
test que diseñó Hermann Rorschach (1884-1922) es una prueba proyectiva y consta de
diez láminas que presentan
manchas de tinta simétricas y conscientemente indefinidas. Al ser claramente vagas e indefinidas se puede ver en ellas cientos de cosas, es por eso que a estas pruebas se las llama 'proyectivas', porque
nos proyectamos al decir que vemos esto o lo otro. Cada uno según su personalidad, sus problemas, sus contenidos latentes o inconscientes en la mente, o sus esperanzas, verá unas cosas u otras.
En un principio puede parecer algo poco serio que a partir de unas manchas en unas hojas de papel se concluya algo con fundamento respecto a nuestra personalidad y forma de ser, pero sí que se puede llegar a hacer. Aunque también hemos de tener en cuenta que este tipo de pruebas proyectivas requiere de una buena destreza por parte del examinador de los resultados para darle una interpretación correcta. De todas formas se suelen usar complementando otros procedimientos de conocimiento del paciente, por lo que nunca son una prueba concluyente.
Aún así, es verdad que su uso ha disminuido desde los años setenta y hoy día se prefieren pruebas objetivas, por ser consideradas más científicas.
¿Qué tiene en cuenta el evaluador de nuestras respuestas? Pues criterios como:
- Cuánto tiempo tardamos en contestar.
- Si giramos la lámina o no.
- Dónde vemos lo que creemos ver dentro de la lámina.
- Si lo que vemos está en movimiento o estático.
- La forma y sus matices.
- Los colores, puesto que aunque la mayoría son en blanco y negro algunas son en color.
- Y por supuesto qué es lo que vemos (animales, personas, objetos, etc.)
Échale una ojeada a las láminas y ponte a prueba. Puedes contrastar tus resultados con los de alguien que tengas cerca, un amigo o familiar. Ya verás como seguro que hay diferencias y pasarás un buen rato.
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| Lámina 1 |
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| Lámina 2 |
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| Lámina 3 |
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| Lámina 4 |
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| Lámina 5 |
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| Lámina 6 |
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| Lámina 7 |
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| Lámina 8 |
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| Lámina 9 |
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| Lámina 10 |