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jueves, 29 de noviembre de 2018

Perspectivismo en Ortega

Cuando Ortega pretende superar las posiciones antagónicas de realismo y subjetivismo, en el ámbito del conocimiento a principios del s. XX, propone una nueva posibilidad. El perspectivismo como un punto intermedio entre ambas. Para el realismo las cosas son independientes de mi y de mi punto de vista como observador. Yo no influyo en las cosas al percibirlas. Esta posición sería la propia de la ciencia y de la filosofía antigua, con los apropiados matices de unos autores y otros. 

A partir de la época moderna el subjetivismo cobra más importancia y acabamos desembocando en la tesis idealista que defiende que el mundo tan solo es o existe en la mente del sujeto, es una percepción del sujeto. 

Ortega propone el perspectivismo como una posibilidad de conocimiento en la que cada uno vemos la realidad con una perspectiva diferente, según sea mi circunstancia propia, la que determina mi vida. Pero la suma de las perspectivas individuales daría como resultado una perspectiva global, que estaría más próxima a algo parecido a la verdad. 

Este enfoque es especialmente útil en el ámbito político, sociológico y artístico en el que en muchas ocasiones opiniones contrapuestas y diversas se complementan dando como resultado una visión más completa y amplia de la realidad. No siendo ninguna de ellas falsa ni verdadera, tan solo diferentes y complementarias.

Se debe tener en cuenta que el perspectivismo no es una forma de relativismo, puesto que éste defiende que no hay posibilidades de medir o comparar visiones diferentes de la realidad. 


Una forma estupenda de ilustrar este aspecto del pensamiento de Ortega es la película Los Otros (Amenabar, 2001).



La escena final supone la comprensión de una nueva perspectiva que aclara todo lo ocurrido hasta ahora y conmociona nuestra propia perspectiva de la realidad que estábamos interpretando. Nuestra perspectiva, igual que la de los protagonistas, no coincide con la que se nos propone.