miércoles, 10 de febrero de 2021

Publicidad de emplazamiento

Se denomina así a aquella publicidad que coloca su producto en un lugar visible dentro de una película o una serie de televisión. También se cuelan dentro de esta categoría los anuncios en videojuegos tanto para PC como para las diferentes plataformas de consolas. En inglés se la conoce como product placement.



Un buen ejemplo es Karlos Arguiñano que mientras realiza su programa de cocina utiliza una serie de productos con sus logos bien visibles. Él no menciona el nombre de los productos pero sin embargo el espectador los ve una y otra vez, día tras día unidos a la imagen de una persona popular y con unas cualidades que nos atraen. Así pues podríamos considerar esta publicidad como un subgrupo de la publicidad asociativa en última instancia.

 

En filmdrunk tienen un video interesante que ilustra muy bien la historia del product placement.




La serie del Doctor House anuncia tanto Apple como Dell.



Yo Robot, también coloca diferentes marcas


 Friends


En el Fifa también

jueves, 21 de enero de 2021

Principio de causalidad a través de la música

La ley de causalidad es un principio filosófico-científico muy popular que manifiesta que todo acontecimiento debe ser causa o efecto de otro acontecimiento previo. Es decir, que todo en la realidad está conectado mediante cadenas causales. Nada puede escapar a esta ley.

En Aristóteles (s. IV a. C.) dio lugar al postulado del Primer Motor Inmóvil, pues Aristóteles constató que una cadena causal infinita era un problema en vez de una explicación. Así pues propuso una primera causa con la que todo diera comienzo, pero sin necesidad de otra causa previa. 

En el siglo XIII, con Tomás de Aquino, de nuevo la causalidad vuelve al primer plano de la discusión filosófica, con sus 5 vías.

Una manera informal y divertida de acercarse al principio de la causalidad hoy día puede ser la música. 

Paulina Rubio tiene una canción que habla de la causalidad, aunque yo prefiero a Drexler.


La de Paulina Rubio es más sencilla y superficial. La canción de Jorge Drexler (Todo se transforma) es más rica e interesante.



Te propongo un ejercicio a partir de la canción de Drexler. Tienes que encontrar las cadenas causales que hay en la letra de la canción de este cantautor uruguayo.



miércoles, 20 de enero de 2021

Tomás de Aquino en cómic

 Si pinchas sobre las imágenes o las guardas en tu ordenador las podrás ver a mayor tamaño y con suficiente resolución como para leer el texto cómodamente.













Estas imágenes corresponden a la obra Action Philosophers de Eviltwincomics (Fred Van Lente y Ryan Dunlavey)

Tomás de Aquino, Suma Teológica I, cuestión 2ª

 CUESTIÓN SEGUNDA


Acerca de Dios, si Dios existe

Puesto que la intención principal de la doctrina sagrada es dar a conocer a Dios, no solo como es en sí mismo, sino también en cuanto principio y fin de todas las criaturas y especialmente de la racional, como queda claro por lo anteriormente expuesto, en la exposición de esta doctrina, trataremos, en primer lugar, de Dios; a continuación, del movimiento de la criatura racional hacia Dios y, en tercer lugar, de Cristo que, en cuanto hombre, es nuestro camino para ir a Dios.

El tratado acerca de Dios se dividirá, a su vez, en tres partes. En la primera estudiaremos lo que pertenece a la esencia divina; en la segunda, lo relativo a la distinción de personas y, en la tercera, de lo que se refiere al modo en que las criaturas proceden de Dios.

Respecto a la esencia divina, hemos de considerar, en primer término, si Dios existe; después, cómo es o, más bien, cómo no es, y, por último, lo que se refiere a sus operaciones, es decir, su ciencia, su voluntad y su poder.

Con relación a la existencia de Dios hemos de analizar tres puntos:

Primero: si es evidente por sí misma.

Segundo: si es demostrable.

Tercero: si Dios existe.

Artículo 1

Si la existencia de Dios es evidente por sí misma

DIFICULTADES. Parece que la existencia de Dios es evidente por sí misma.

1. Decimos que es evidente por sí mismo aquello de lo que tenemos un conocimiento natural, como el de los primeros principios. Ahora bien, todos tenemos un conocimiento natural de la existencia de Dios, como dice el Damasceno. Luego la existencia de Dios es evidente por sí misma.

2. Se dice también que es evidente por sí mismo lo que se comprende con solo reconocer sus términos, evidencia que el filósofo atribuye a los primeros principios de la demostración, pues si se sabe lo que es el todo y lo que es la parte, al punto se comprende que el todo es mayor que cualquiera de sus partes. Y, si se entiende lo que significa el término Diosal punto se comprende que Dios existe, porque con este término expresamos aquello que es mayor que cuanto pueda ser concebidoy mayor es lo que existe en el entendimiento y en la realidad que lo que solo existe en el entendimiento. Por tanto, si con solo entender el término Dios, existe en el entendimiento, hemos de concluir que existe también en la realidad. Luego la existencia de Dios es evidente por sí  misma.

Este párrafo recoge el argumento ontológico de Anselmo de Canterbury del s. XI que intentaba demostrar la existencia de Dios a priori, es decir sin recurrir a la experiencia sensorial, y basándose solamente en la definición de Dios. Se supone que Dios debe ser lo absoluto, un concepto límite más allá del cual no podemos ir, ni pensar nada mayor o mejor. Entonces se concluye que dado que todos somos capaces de entender un concepto como ese Dios debe de existir de forma evidente.
Hoy también nos parece evidente la distinción entre algo pensado y algo real y este es el punto débil de esta argumentación.

3. Es también evidente por sí mismo que la verdad existe, porque quien niegue su existencia concede que existe, ya que, si la verdad no existe, sería verdadero que la verdad no existiese y, si algo es verdadero, es necesario que exista la verdad. Ahora bien, Dios es la verdad misma, como se dice en San Juan: "Yo soy el camino, la verdad y la vida". Luego la existencia de Dios es evidente por sí misma.

Este párrafo se basa en demostrar la existencia de Dios a partir de la evidencia de que hay cosas que son ciertas o verdaderas. No podemos negar que aunque existan conocimientos inciertos otros son verdaderos y a partir de ahí se asume que dado que Dios debe ser la verdad por excelencia, debe existir. Esto es, si existe una verdad, cualquiera que sea, dado que Dios es la verdad en grado máximo, entonces esa pequeña verdad es una prueba de que Dios debe existir.
Esta demostración se basa en la concepción de la verdad agustiniana denominada verdad de las cosas u ontológica. Las cosas por el mero hecho de provenir de Dios no pueden ser mentira, son veraces, ciertas, puesto que Dios no puede ser un embaucador o mentiroso.

POR EL CONTRARIO, nadie puede concebir lo opuesto a lo que es evidente, como dice el Filósofo al hablar de los primeros principios de la demostración. Sin embargo, es posible concebir lo contrario de la existencia de Dios, según dice el Salmo: "Dijo el necio en su corazón: no hay Dios". Luego la existencia de Dios no es evidente por sí misma.

RESPUESTA. Una proposición puede ser evidente de dos maneras: en sí misma, pero no para nosotros, o en sí misma y para nosotros. Una proposición es evidente en sí misma si el predicado está incluido en el concepto del sujeto; por ejemplo, "el hombre es animal", pues "animal" esta incluido en el concepto de hombre. Por consiguiente, si todos conociesen la naturaleza del sujeto y del predicado de cualquier proposición, ésta sería evidente para todos, como lo son los primeros principios, cuyos términos -ser y no ser, todo y parte, y otros semejantes- son tan conocidos que nadie los ignora. Si, por el contrario, algunos desconocen la naturaleza del predicado y del sujeto, la proposición será sin duda evidente en sí misma, pero no lo será para quienes lo ignoran. Por ello sucede, como dice Boecio, que hay ciertos conceptos comunes que solo son evidentes para los sabios, como que "lo incorporeo no ocupa lugar".

Por consiguiente, afirmo que la proposición "Dios existe" es evidente en sí misma, porque en ella el predicado se identifica con el sujeto, pues, como más adelante mostraremos, Dios es su misma existencia. Pero no es evidente para nosotros, puesto que no conocemos la naturaleza de Dios, que, por el contrario, es preciso demostrar por medio de lo que nos es más conocido, aunque por su naturaleza sea menos evidente, a saber, por sus efectos.

Tomás continua basándose en el argumento ontológico de Anselmo de Canterbury para intentar demostrar que del propio concepto de Dios se deriva su existencia. Esto es lo que se conoce como prueba a priori.
Para ello nos indica que hay proposiciones evidentes por sí mismas, puesto que dentro de la propia noción está implícita información, y por lo tanto es redundante referirse a ella. Se trata de la distinción que los filósofos modernos establecerán y usarán más tarde, las verdades de razón y las verdades de hecho. Las verdades de razón son aquellas que son autoevidentes y tautológicas, es decir que parece que no dicen nada nuevo. Por ejemplo que un triángulo tiene tres lados y tres ángulos. Esa información esta ya implícita en el propio concepto de triángulo.

SOLUCIONES 


1. En cuanto a la primera dificultad, he de decir que tenemos naturalmente cierto conocimiento confuso de la existencia de Dios, en cuanto él constituye la felicidad del hombre, y puesto que éste desea por naturaleza la felicidad, ha de conocer naturalmente aquello que naturalmente desea. Sin embargo, esto no es realmente conocer a Dios, como conocer que alguien llega no es conocer a Pedro, aunque sea Pedro quien llega. Así, para muchos el bien perfecto del hombre, que es la felicidad, son las riquezas; para otros, son los placeres, para otros alguna otra cosa.


Esta primera solución a la primera cuestión arroja dos temas claves que hemos estudiado sobre Tomás de Aquino. La primera es la convicción de Tomás de que los seres humanos solo podemos alcanzar la felicidad por medio de Dios, y no por nuestros propios medios aquí en la tierra. La segunda cuestión importante que aparece reflejada en este párrafo es la tendencia natural del hombre a buscar la felicidad. Se ve claramente aquí la influencia del pensamiento de Aristóteles en Tomás de Aquino puesto que Aristóteles defendía exactamente lo mismo aunque la forma que él propuso para conseguir la felicidad fuese distinta.


2. En cuanto a la segunda, he de decir que es muy posible que quien oiga el término Dios no entienda que expresa algo superior a cuanto pueda ser concebido, pues incluso algunos han creído que Dios era corporal. Sin embargo, aun suponiendo que el término Dios significa para todos lo que se afirma, es decir, que es aquello mayor que puede ser concebido, no por ello se ha de concluir que entienden que lo expresado por el término existe en la realidad, sino solo en el concepto del entendimiento. Ni puede deducirse tampoco que exista en la realidad, a no ser que se acepte previamente que hay algo en la realidad, superior a cuanto pueda ser concebido, lo cual no aceptan quienes sostienen que Dios no existe.

Usando el argumento ontológico de Anselmo de Canterbury intentaba demostrar la existencia de Dios y aquí especifica que efectivamente la distinción entre pensamiento y realidad es la dificultad mayor en este caso.

3. En cuanto a la tercera dificultad, he de decir que, en sentido general, es evidente que la verdad existe, pero no lo es para nosotros que exista la verdad primera.

ARTÍCULO 2

Si la existencia de Dios es demostrable


DIFICULTADES. Parece que la existencia de Dios no es demostrable.

1. Porque la existencia de Dios es un artículo de fe. Pero lo que es de fe no se puede demostrar, porque la demostración hace ver y la fe se refiere a lo que no puede verse, como afirma el Apóstol. Luego la existencia de Dios no es demostrable.


Esta primera dificultad aborda toda la amplia problemática de las relaciones entre razón y fe. La razón conoce por medio de la demostración, y la fe permite "ver" lo que no puede verse, según la opinión de los religiosos. Hay que tener en cuenta que Tomás considera que entre razón y fe están los preámbulos de fe, que son un conjunto de verdades que pueden ser alcanzadas racionalmente y que él entiende que son como un trampolín para saltar directamente a la fe, de forma más fácil y sencilla.


2. Además, la base de la demostración es lo que es el sujeto. Pero de Dios no podemos saber lo que es, sino solo lo que no es, como dice el Damasceno. Luego no podemos demostrar la existencia de Dios. 


La demostración por medio del argumento ontológico se basa en la esencia de Dios como ser absoluto, pero todos los teólogos aceptan que a Dios no se le puede conocer. Tan solo podríamos decir qué características no tiene (maldad, limitación, etc.) y a eso es a lo que se denomina teología negativa.


3. Si se demostrase la existencia de Dios, solo podría hacerse por sus efectos. Pero sus efectos no guardan proporción con él, pues él es infinito y aquéllos son finitos; y lo finito no guarda proporción con lo infinito. Por consiguiente puesto que no se puede demostrar una causa por un efecto que no guarda proporción con ella, parece que no se puede demostrar la existencia de Dios.


La tercera dificultad aborda la posibilidad de demostrar a Dios a partir de las cosas existentes en el mundo natural (teología natural). Aquí la dificultad estriba en el salto de suponer que porque existen cosas reales tenga que existir un ser necesario que las ha creado y que sea infinito, eterno, no generado, etc., porque como el propio Tomás asume que algunos sostienen, no hay relación ni proporción entre estos seres naturales y ese supuesto ser que los habría creado. Es decir se da un salto desproporcionado.


POR EL CONTRARIO, dice el Apóstol, que "lo invisible de Dios se conoce por lo que él ha hecho". Pero esto no sería posible si no pudiese demostrarse la existencia de Dios por las cosas que él ha hecho, ya que lo primero que es preciso averiguar acerca de algo es si existe.




RESPUESTA. Hay dos clases de demostraciones. Una, denominada "propter quid", que parte de la causa y que discurre de lo absolutamente primero a lo posterior. Otra, llamada demostración "quia", que parte del efecto y que discurre de aquello que es únicamente primero para nosotros, pues cuando un efecto es para nosotros más claro que su causa, por el efecto llegamos al conocimiento de la causa. Así, partiendo de un efecto cualquiera, puede demostrarse la existencia de su causa (siempre que conozcamos mejor el efecto), porque, dependiendo el efecto de la causa, si el efecto existe, es necesario que la causa le preceda en la existencia. Por tanto, aunque la existencia de Dios no sea evidente para nosotros, es, sin embargo, demostrable por los efectos que nos son conocidos.

Tomás aclara que hay dos tipos de pruebas para intentar demostrar la existencia de Dios, las que se denominan a priori (propter quid = antes de algo) y las que se denominan a posteriori (quia). Las pruebas a  priori, antes de la experiencia, se basan en la esencia de Dios y a partir de ahí intentan demostrarlo. El problema de estas pruebas es que usamos características del ser que pretendemos demostrar para su demostración. Es decir, usamos características de su esencia (ser absoluto e infinito) cuando aún no hemos demostrado que exista.
Las pruebas a posteriori son aquellas que parten de hechos de experiencia, es decir, son después de la experiencia y se basan en el principio de causalidad. Todo tiene que tener una causa previa y esta otra y así sucesivamente hasta que postulamos la existencia de Dios para escapar a la cadena infinita de causas que se generaría en caso contrario.

SOLUCIONES


1. En cuanto a la primera dificultad, he de decir que la existencia de Dios y otras proposiciones semejantes que podemos conocer acerca de él, por la razón natural, como dice el Apóstol, no son artículos de fe, sino preámbulos a los artículos, pues la fe presupone el conocimiento natural, como la gracia presupone la naturaleza y la perfección lo perfectible. Nada impide, sin embargo, que alguien que no entienda la demostración, acepte por fe lo que de suyo es demostrable y cognoscible.


2. En cuanto a la segunda, he de decir que, cuando se demuestra la causa por el efecto, es necesario usar el efecto en lugar de la definición de la causa para demostrar la existencia de ésta, especialmente cuando se trata de Dios; porque para probar la existencia de una cosa, es necesario tomar como medio lo que significa su nombre y no lo que es, ya que antes de preguntar qué es una cosa, primero hay que investigar si existe. Ahora bien, los nombres que damos a Dios los tomamos de los efectos, como más adelante mostraremos; luego, para demostrar la existencia de Dios por sus efectos, podemos tomar como medio lo que significa el término Dios.


Tomás aclara que en realidad la demostración a priori, a partir de la esencia de Dios o del sentido de su nombre, se asienta en la demostración a posteriori. Argumenta que el sentido del término Dios se basa en los efectos que de él se derivan, por tanto cree él que su infinitud, su carácter absoluto, etc., se derivan de la existencia de seres en la realidad. 


3. En cuanto a la tercera dificultad, he de decir que, aunque por los efectos que no guardan proporción con su causa es imposible alcanzar un perfecto conocimiento de ella, sin embargo, por un efecto cualquiera, puede demostrarse sin duda la existencia de su causa, como anteriormente dijimos. Y de este modo, es posible demostrar la existencia de Dios por sus efectos, aunque por medio de ellos no podamos conocerle perfectamente según su esencia.


ARTÍCULO 3

Si Dios existe

DIFICULTADES. Parece que Dios no existe.

1. Porque si de dos contrarios uno fuera infinito, el otro sería totalmente anulado. Ahora bien, por el término Dios entendemos precisamente que es un bien infinito. En consecuencia, si Dios existiese, no hallaríamos mal alguno. Sin embargo, descubrimos que hay mal en el mundo. Luego Dios no existe. 


Se aborda aquí el argumento en contra de la existencia de Dios basado en la existencia del mal. Si el mal existe en el mundo entonces o Dios lo ha creado y por tanto no es bueno, lo cual es como decir que no es Dios. O es que no es todopoderoso y ha creado el mundo de forma defectuosa, con fallos y por tanto es un Dios limitado, como el demiurgo platónico.


2. Además, lo que pueden realizar pocos principios no lo hacen muchos. Y, suponiendo que Dios no exista, parece que cuanto vemos en el mundo puede ser hecho por otros principios, pues los seres naturales remiten a su principio, que es la naturaleza, y los libres al suyo, que es la razón humana o la voluntad. Por consiguiente, no hay necesidad alguna de recurrir a la existencia de Dios.


POR EL CONTRARIO, en el libro del Éxodo, dice Dios de sí mismo: "Yo soy el que soy". 


RESPUESTA. La existencia de Dios se puede demostrar por cinco víasLa primera y más clara se funda en el movimiento. Es evidente, y los sentidos lo atestiguan, que en el mundo algunas cosas se mueven. Ahora bien, todo lo que se mueve es movido por otro, pues nada se mueve sino en cuanto está en potencia respecto a aquello hacia lo que se mueve. Sin embargo, lo que se mueve ha de estar en acto, ya que mover no es sino hacer pasar algo de la potencia al acto y esto sólo puede hacerlo lo que está en acto, del mismo modo que lo caliente en acto, como el fuego, hace que la madera que está caliente en potencia, pase a estar caliente en acto. Pero no es posible que una misma cosa esté, al mismo tiempo, en acto y en potencia respecto a lo mismo, sino solo en relación con cosas diversas; por ejemplo, lo que está caliente en acto no puede, al mismo tiempo, estar caliente en potencia, sino que está, a la vez, frío en potencia. Por consiguiente, es imposible que una cosa sea, bajo el mismo aspecto y del mismo modo, motor y móvil o que se mueve a sí misma. Por tanto, todo lo que se mueve es movido por otro. Pero si lo que se mueve es movido es necesario que lo sea por otro y éste por otro. Sin embargo, no es posible proseguir indefinidamente, pues, en ese caso, no habría un primer motor y, en consecuencia, no habría motor alguno, puesto que los motores intermedios no mueven sino por el movimiento que reciben del primero, lo mismo que un bastón nada mueve sino es movido por la mano. Por tanto, es necesario llegar a un primer motor, que no sea movido por ningún otro y esto es lo que todos entienden por Dios.


La segunda vía se basa en el concepto de causa eficiente. Encontramos que en las cosas sensibles hay un orden de las causas eficientes; sin embargo, no encontramos, ya que no es posible, cosa alguna que sea causa eficiente de sí misma, porque, si así fuere, sería anterior a sí misma y esto es imposible. Ahora bien, no es posible prolongar indefinidamente las causas eficientes, porque en todo orden de las mismas, la primera es causa de la intermedia, sea ésta una o varias, y ésta, a su vez, causa de la última y puesto que, suprimida una causa se anula su efecto, si no existiese la primera de las causas eficientes, tampoco existiría la intermedia ni la última. Por tanto, si se prolongasen indefinidamente las causas eficientes, no habría causa eficiente primera y, en este caso, tampoco habría efecto último ni causas eficientes intermedias, lo cual es evidentemente falso. Por consiguiente, es necesario sostener que existe una causa eficiente primera, a la que todos llaman Dios

La tercera vía, que se funda en lo posible y necesario, es la siguiente: descubrimos, entre las cosas, unas que pueden existir o no existir, ya que encontramos seres que llegan a ser y que dejan de ser y, en consecuencia, pueden existir o no existir. Ahora bien, es imposible que tales seres hayan existido siempre, pues lo que puede no existir alguna vez no fue. Así pues, si todos los seres tienen la posibilidad de no ser, en algún momento no existió ser alguno. Pero, si esto es verdad, tampoco ahora debería existir ninguno, porque lo que no existe no comienza a existir sino en virtud de lo que existe y, por tanto, si no existía ser alguno, era imposible que algo comenzase a existir y, en este caso, nada existiría, lo cual es sin duda falso. Por consiguiente, no todos los seres son posibles, sino que entre ellos es preciso que haya alguno que sea necesario. Y todo ser necesario o tiene la causa de su necesidad fuera de él o la tiene en él. Si la tiene en otro, puesto que no es posible prolongar indefinidamente las causas necesarias, tal como hemos demostrado en el orden de las causas eficientes, es preciso que exista un ser necesario por sí mismo y que no tenga la causa de su necesidad fuera de él, sino que sea la causa de la necesidad de los demás seres, al cual todos llaman Dios.

La cuarta vía parte de los grados de perfección que descubrimos en los seres. Hallamos, en efecto, que, entre ellos, alguno es más o menos bueno, verdadero y noble que otro, y algo semejante observamos respecto a las demás cualidades. Pero más y menos se dicen de los seres según su diversa proximidad a lo máximo, como se dice que es más caliente lo que está más próximo al máximo calor. Por tanto, ha de existir algo que sea verísimo, óptimo y nobilísimo y, por ello, máximo ser, pues, como dice el Filósofo, lo que es máxima verdad es máxima entidad. Ahora bien, lo máximo en cualquier género es causa de todo lo que existe en dicho género, del mismo modo que el fuego, calor máximo, es causa de todo calor, como afirma el Filósofo. Por consiguiente, existe un ser que es la causa de la existencia, de la bondad y de cada una de las perfecciones de todos los seres y a ese ser le llamamos Dios


La quinta vía se funda en el gobierno del mundo. Vemos, en efecto, que algunos seres que carecen de conocimiento, como los cuerpos naturales, obran por un fin, como lo muestra el hecho de que, para conseguir lo que más les conviene, obran siempre, o con frecuencia de la misma manera; de donde se deduce que alcanzan su fin no por azar, sino intencionadamente. Ahora bien, lo que carece de conocimiento no puede tender a un fin si no lo dirige alguien que conozca y entienda, como el arquero dirige la flecha. Luego existe un ser inteligente que dirige todas las cosas naturales a su fin y a éste lo llamamos Dios


SOLUCIONES


1. En cuanto a la primera dificultad, he de decir que, según afirma san Agustín, "siendo Dios el sumo bien, de ningún modo permitiría que existiese mal alguno en sus obras, si no fuera de tal modo bueno y poderoso que pudiese sacar bien del mismo mal". Luego pertenece a la infinita bondad de Dios permitir que existan males para obtener bienes de ellos. 


Una forma de criticar la existencia de Dios es el argumento del mal. La crítica de los religiosos al argumento del mal como forma de atacar a Dios es defenderse diciendo que en realidad o no existe el mal como tal, puesto que éste solo es una ausencia de bien, o defender que Dios tiene un plan posterior para transformar ese mal en un bien superior puesto que todo el devenir de la historia esta planeado por su omnisciencia y omnipotencia. 
Autores posteriores como Leibniz (s. XVIII) denominaron con el término teodicea (justicia de Dios) al devenir histórico de los sucesos del mundo pues éstos estaban planeados para que al final de los tiempos reinase la justicia prevista por Dios. De este modo cualquier mal era una excusa o un medio para conseguir algo mejor después. Es decir que Dios emplearía la máxima maquiavélica de "el fin justifica los medios". 
Cabría preguntarse desde esta óptica qué bien posterior y sin duda importante tendría que sobrevenir tras el holocausto nazi en la segunda guerra mundial donde alrededor de 10 millones de personas fueron exterminadas industrialmente.


2. En cuanto a la segunda, he de decir que, puesto que la naturaleza obra para obtener un determinado fin, dirigida por algún agente superior, es necesario considerar a Dios como causa primera de cuanto produce la naturaleza. De modo semejante, es necesario remitir las acciones intencionadas a una causa superior al entendimiento y la voluntad humanos, pues estos son mudables y contingentes, y todo lo que es mudable y contingente tiene su causa primera en lo que es inmutable y necesario por sí mismo, como hemos mostrado.


Trad. Pablo García Castillo.

jueves, 17 de diciembre de 2020

Existencia de dios, ¿si o no?

    Parafraseando el famoso adagio de "dime de qué presumes y te diré de qué careces" se podría desarrollar otro que nos fuera más útil en este caso. "Dime cómo es el dios en el que crees y te diré cómo eres tú". Tantas nociones diferentes de la idea de dios existen o han existido a lo largo de la historia.

      Pero, ¿qué significa dios?, ¿qué queremos decir cuando usamos ese término?. Normalmente es un concepto límite más allá del cual, aquellos que creen en él, no son capaces de pasar. Es un concepto absoluto en cuanto a voluntad, conocimiento, acción, interrogantes, etc.

      En relación a esta cuestión habrá que explicar términos como politeísmo, monoteísmo,  teísmoateísmodeísmopanteísmoagnosticismo, religión revelada, etc. 

Politeísmo es la doctrina de aquellos que creen en muchos dioses diferentes. Se considera que el monoteismo (creencia en un solo dios) es un paso adelante o una evolución con respecto al politeismo. 
Religiones politeistas eran las de la Grecia clásica o la de la Roma clásica. Distintas divinidades gobernaban en diferentes ámbitos. (Neptuno-Plutón en los mares; Zeus-Júpiter en los cielos; Ares-Marte en la guerra; etc.). También en la actualidad el hinduísmo, en India, es una religión politeista.

Monoteísmo es la doctrina que defiende que solo existe un dios, o que solo uno es verdadero. Las religiones más conocidas de esta posición son judaísmo, cristianismo e islamismo. 
Se las conoce como "religiones del libro" (ToráBiblia y Corán)  porque son religiones reveladas, es decir dios se reveló o manifestó a unas personas en concreto (profetas) para decirles lo que quería que hicieran.

Teísmo es la denominación que se da a aquellos que creen en la existencia de un dios de tipo personal, con las mismas o muy similares características de los seres humanos (voluntad, conocimiento, acción, etc.).

Ateísmo es la denominación que reciben aquellos que defienden que dios no existe.


Deísmo es la denominación que se da a aquellos que creen en la existencia de un principio divino que crea o pone todo en marcha, pero que no es de tipo personal. Es decir no tiene las características de un ser humano. (Primer Motor Inmóvil de Aristóteles, por ejemplo).

Panteísmo se refiere a algunas doctrinas filosóficas y religiosas que asumen que dios es la totalidad del universo, que dios está en todas partes y que es todas las cosas. Dios se manifestaría en los seres existentes de la realidad en diferentes grados. Los seres inertes e inanimados tendrían menos participación de dios que los seres humanos, por ejemplo. (Se trata de la filosofía de Baruch Spinoza, o G. W. Hegel, entre otros).

Agnosticismo es la posición de aquellos que entienden que sobre la existencia de dios no se pueden alcanzar pruebas definitivas en ninguno de los dos sentidos (su existencia o inexistencia) y por lo tanto concluyen que lo mejor que se puede hacer es suspender el juicio respecto a este problema. ( I. Kant es el más famoso agnóstico, al menos en su Crítica de la Razón Pura).

Religión revelada es toda aquella religión que acepta como dogma de fe, es decir como principio indemostrable pero que debes creer por fe, el hecho de que dios se manifestó en un momento determinado a unos seres humanos que él escogió y a los que les dijo qué debían hacer tanto ellos como el resto de sus fieles.



Para afrontar la cuestión vamos a centrarnos en el enfoque de los argumentos que se han usado tradicionalmente tanto a favor de su existencia como en su contra.

Argumentos a favor:

Antes de comenzar he de aclarar que un argumento es un razonamiento en que un conjunto de posiciones nos conducen de forma necesaria a una conclusión. Es importante fijarse en que muchos de los que se consideran argumentos probatorios en estos casos ni siquiera lo son.

Primer Motor Inmóvil (Aristóteles s. IV a. C.)

Aristóteles considera que todo ser es causado por otro y así sucesivamente hasta el infinito. Como por definición no podemos recorrer una cadena infinita de causas, y sin embargo está claro que hay seres actuales que existen, eso debe de llevarnos a concluir un Primer Motor Inmóvil, que no fue causado previamente.

Sin embargo esta suposición es tan ilógica como una cadena infinita de causas.

Argumento Ontológico (Anselmo de Canterbury s. XI d. C.)

Se trata de un argumento de los llamados a priori, es decir, exclusivamente mental, sin tener en cuenta nada que esté fuera de nuestra mente. Es ahí precisamente donde está su punto más débil.
Anselmo de Canterbury nos dice que incluso aquel que niega a dios, asume que en su mente puede concebir un ser mayor que el cual no pueda pensar nada más. Esto es equivalente al concepto de absoluto. Un concepto límite, o infinito, más allá del cual no puedo pensar nada.
Es aquí donde él concluye que ese concepto equivale a dios. Y nos dice que como todo el mundo puede pensarlo,  tiene que existir.

Se le objetó en seguida que entre pensar y existir media un gran trecho. Es decir yo puedo pensar muchas cosas y sin embargo no ser éstas reales en absoluto.

Cinco Vías de Tomás de Aquino s. XIII

Tomás de Aquino intenta generar una prueba racional para convencer a aquellos que no creen de la existencia de dios. Sus demostraciones se llaman a posteriori, porque parten de hechos de experiencia.

Sus cinco vías tienen la misma estructura:

a. El punto de partida es un hecho real que yo experimento.
b. Se aplica aquí la causalidad, puesto que se asume que ningún hecho es incausado.
c. Suponiendo que una cadena infinita de causas no es lógica se concluye:

d. Es necesaria una primera causa sin causa previa (dios).

1ª Vía: se basa en la existencia del movimiento.
2ª Vía: se basa en la causalidad eficiente, es decir, aquella que es causa de la existencia de un ser.
3ª Vía: se basa en la contingencia o necesidad de los seres. Según esto solo hay un ser necesario.
4ª Vía: se basa en los grados de perfección y bien. Solo un ser perfecto, dios.
5ª Vía: se basa en la teleología u orientación del universo hacia un fin, dios.

Cada una de las cinco vías tiene un punto débil en que se da un salto no racional, y por tanto que las invalida como pruebas lógicas.

1ª y 2ª vías se basan en que una cadena de causas infinitas no es lógica, y efectivamente así es. Pero mucho más ilógico es suponer que existe una causa sin precedente previo, o sin causa previa. Nunca jamás hemos conocido algo así.

3ª y 4ª vías suponen demasiado. La tercera supone correctamente que los seres humanos somos contingentes, es decir, que podríamos no existir. Hasta ahí la biología evolutiva esta completamente de acuerdo. Sin embargo ¿por qué de ahí se deriva que tenga que existir un ser necesario? No hay conexión lógica en ese argumento.
Igual ocurre con la 4ª vía, suponer que la perfección absoluta existe no solo es mucho suponer, sino que incluso es peligroso, puesto que entonces el camino hacia esa perfección debería ser obligado y ¿qué haríamos con aquel o aquellos que no lo vieran de la misma forma? La respuesta a esta pregunta la dejamos en manos de la historia. Desafortunadamente ha sido contestada en demasiadas ocasiones de forma sangrienta e inquisitorial.

La 5ª vía supone una tendencia hacia un fin o una inteligencia ordenadora. Hoy día la biología evolutiva explica perfectamente la complejidad de los seres sin necesidad de un ingeniero que los diseñe. (Mutación, adaptación al medio, selección natural, etc.)


La apuesta de Pascal (Blaise Pascal s. XVII)

No se trata propiamente de un argumento, pero lo explicaremos como tal puesto que es usado en muchas ocasiones por los creyentes como si lo fuese.

Lo que Pascal nos dice es muy sencillo de entender. Él trata de convencernos de que debemos creer en dios puesto que así no perderemos nada (si existe gano el cielo y si no no pierdo nada). Y nos dice, que si no creemos podemos perderlo todo (si existe voy al infierno o al purgatorio, y si no existe tampoco pierdo nada).



Creo en dios 
No creo en dios
Dios existe
Lo gano todo
Lo pierdo todo
Dios no existe
No pierdo nada
No pierdo nada


La cuestión sería, si no existe no pierdo nada tanto si creo en él como si no creo. Pero si existe y no creo en él voy al infierno y si creo voy al cielo.

Blaise Pascal fue mucho mejor físico y matemático que filósofo, porque esta apuesta es tan cómica que casi da vergüenza tener que analizarla. También hay que apuntar que es tremendamente maniquea.

Lo primero, no es un argumento porque no se demuestra la existencia de dios, tan solo se nos intenta convencer de que creamos en unas tesis simples y sencillas.

Lo segundo, no es cierto que no se pierda nada creyendo en dios si éste no existe, y esto es algo obvio. La religión siempre te impone un conjunto de comportamientos. Imagina que eres mujer y naces en Arabia Saudí, Yemen, Egipto, Irán, Afganistán, etc. Si crees en dios y resulta que aceptas la mutilación de tu clítoris, el burka o niqab, la poligamia, y la jerarquía machista durante toda tu vida como algo que dios quiere y que tú no entiendes, si que habrás perdido algo por creer. Habrás perdido toda tu vida, tu dignidad, y tu integridad física.


Argumento del diseño (William Paley s. XVIII)

William Paley formuló la conocida "analogía del relojero", según la cual intenta demostrar la existencia de dios basándose en la complejidad del orden de la naturaleza. Para este autor si nos encontrásemos un reloj abandonado habríamos de concluir la necesidad de un diseñador o relojero que lo hubiese diseñado, puesto que se trata de un mecanismo demasiado complejo y preciso como para que haya surgido por sí mismo.

Sin embargo hoy día ideas como la mutación, la selección natural, la adaptación al medio, etc. de la biología evolutiva son perfectamente capaces de explicar cómo mecanismos tremendamente complejos pueden surgir y perfeccionarse sin necesidad de inteligencia ulterior que los diseñe.

El escollo que este argumento no puede salvar de ninguna manera y que lo invalida por completo es que si un mecanismo complejo necesita de un "ingeniero" para que lo diseñe, ¿quién habría diseñado a ese ingeniero?. Es decir pensando de la misma forma, dios sería un ser tremendamente complejo que quedaría sin explicar.


Argumentos en contra:

Creación de la nada:

La causalidad es un proceso del que no podemos escapar y no existe nada en el universo que haya sido descrito de forma no causal por la ciencia, luego esa suposición de que dios crea de la nada es completamente ilógica.

Concepto de dios es masculino:

Dentro de las religiones monoteístas principales, la idea de dios es masculina. Incluso se dice que dios es padre, que nos crea a su imagen.
En Génesis (I 26-28) dios crea al hombre a su imagen y semejanza, y a la mujer la crea a partir del hombre (esto es válido para judaísmo y cristianismo puesto que compartimos el antiguo testamento).

Si nos crea a su imagen y semejanza y lo que primero crea es un varón, el concepto de dios debe de ser masculino.
Es normal, puesto que el relato de Génesis es muy antiguo, que esa sociedad fuera fuertemente machista y por lo tanto la idea de su dios fuera igualmente masculina.

Esto nos puede hacer sospechar algunas cosas. Si hubieran sido mujeres quienes hubieran generado el concepto de dios ¿no sería una deidad femenina? ¿no será una proyección psicológica de cualidades masculinas, creada a su vez por hombres? ¿Cómo es que si ese ser nos ha creado a todos y nos representa a todos es masculino? ¿no debería ser asexuado, hermafrodita o incluso femenino?.
Todo esto nos puede llevar a concluir que ese ser sea inventado y ficticio, no un ser real.

Alienación de Feuerbach (s. XIX)

Ludwig Feuerbach defiende que el hombre ha creado a dios y no al revés, y esto desde presupuestos  exclusivamente materialistas. ¿En qué se basa? En que los supuestos atributos o cualidades de dios son cualidades que tenemos los seres humanos, pero que se han incrementado. Es decir si los seres humanos podemos conocer, suponemos que dios conoce también pero hasta el infinito. Si los seres humanos podemos actuar, suponemos que dios también puede, pero sin límites. Si los seres humanos podemos actuar bien y mal, y queremos siempre actuar bien, aunque a veces no podemos, suponemos que dios siempre puede, etc. etc.

Feuerbach supone que estamos extrayendo cualidades humanas para atribuírselas a otro ser, que no existe, y que esto es perjudicial para nosotros. Sería como un desfalco, dice él. Nos quedamos sin las cualidades positivas y suponemos que somos, en comparación con dios, muy poquita cosa. Es decir, estamos fuera de nosotros mismos, puesto que nuestras mejores cualidades se las hemos "dado" a dios.


La religión es el opio del pueblo (Karl Marx s. XIX)

Carlos Marx entendía que la religión era una forma de ideología (percepción errónea de la realidad). Como consecuencia de unas condiciones de vida paupérrimas.

Según su pronóstico si se mejorasen las condiciones materiales de vida de los individuos, ellos abandonarían por completo las creencias religiosas, puesto que éstas son solo una forma de consolarse (opio) frente a la tremenda miseria en la que vivían muchos obreros durante el s. XIX.

El tiempo ha demostrado que, aunque la idea de Marx tiene mucho de cierto, no es completamente acertada, puesto que la religión pervive incluso en condiciones materiales de existencia muy holgadas.

Auschwitz ( II Guerra Mundial 1939-45)

Hay muchos autores que tras el holocausto de la II Guerra Mundial han pensado que dios no puede existir o de existir, no puede tratarse de un ser bueno y omnipotente. ¿Cómo un ser bueno y omnipotente pude permitir semejante sufrimiento y barbarie?  Se trata del argumento del mal.
Algunos dicen que no es dios el responsable del mal, sino el hombre. Fácil escapatoria es esa si suponemos que dios crea el mundo y al hombre a su imagen y semejanza.

Primo Levi: "Existe Auschwitz, no existe dios".
Theodor Adorno: "Escribir poesía después de Auschwitz es un acto de barbarie".


            Según mi modo de ver las cosas creo que hay tantos indicios claros de que la idea de dios es descabellada, pueril y fruto del autoengaño que realmente la posición del agnosticismo no me parece  necesario ni planteársela. Simplemente cuando alguien me dice "bueno, pues demuéstreme que dios no existe", bastaría contestar como Richard Dawkins en El espejismo de dios (p 63, Espasa Calpe, Madrid, 2009), pero ¿cual de ellos? Zeus, Apolo, Amón-Ra, Mitras, Baal, Thor, Wotan, el Becerro de Oro, el Monstruo Espagueti Volador...

miércoles, 25 de noviembre de 2020

1ª pregunta de la EBAU Platón

Fragmento Platón, República, Libro VII

El mundo que aparece a nuestra vista es comparable a la caverna subterránea, y la luz del fuego que hay en ella al poder del sol. En cuanto a la subida al mundo de arriba y a la contemplación de las cosas de él, si las comparas con la ascensión del alma al mundo inteligible no errarás respecto a mi conjetura, ya que deseas conocerla.

Cuestiones:

1.Sitúe el texto en su contexto histórico-filosófico, identifique el problema a que responde y su temática, y exponga la o las tesis que sustenta y los argumentos que emplea. (Valoración: de 0 a 2,5 puntos).

1. Contexto histórico-filosófico:


2.Identifique el problema a que responde:

- Problema de conocimiento.

- ¿Cómo conocer adecuadamente?

- ¿Cómo pasar de un conocimiento falso y superficial a uno sólido y fiable?

3. Temática:

- Conocimiento.

- Tipos de conocimiento y clasificación de éstos.

- Grados de verdad en la realidad.

- Vinculación del conocimiento con la ética (intelectualismo ético. El rey filósofo)

4. Tesis:

- El mundo físico no es real, es ficticio. Se trata de un engaño o copia del mundo inteligible, en donde habita el verdadero ser. Este ser son los arquetipos, formas o ideas de todas las cosas.

- Por tanto se debe tomar conciencia de esto y abandonar los conocimientos sensibles que son ficticios para sustituirlos por conocimientos racionales que son verdaderos.

5.Argumentos:

- Lo que conocemos por los sentidos son como las sombras de la caverna.

- Lo que conocemos por medio del alma racional son las ideas verdaderas.

- El sol es como la luz del fuego de la caverna, permite ver las sombras, los objetos y sería el que genera la posibilidad del conocimiento.

- Se debe "ascender" desde el conocimiento sensorial hasta el conocimiento racional o intelectual.

- Este ascenso es gradual, se pasa por diferentes niveles o grados de conocimiento.